Entrenar es como todo, hay épocas en las que no nos sentimos motivados por la razón que sea.
Problemas laborales o personales, estados de ánimo, el calor, el frío, la alergia, la astenia… o todos ellos! son una losa que nos mantiene pegados al sofá y que nos hacen decaer en nuestra rutina de ejercicios. No puedes dejar que te pase! piensa que si estás bajo de ánimo el ejercicio te ayudará, como ya decíamos en este post, a animarte y segregar todas las endorfinas que necesitas. De todos modos, para aportar nuestro granito de arena, te vamos a dar algún truco para no decaer…

Ponte objetivos que te lleven a la meta

Ponerte pequeños objetivos te motivará para no dejar el entrenamiento. Mientras entrenes, supera retos, no dejes que te venza la desgana ni te detengas en el no puedo, este es el momento en el que necesitamos toda la motivación y el afán de superación que necesitamos para conseguir nuestros pequeños objetivos y nuestras metas.

Siempre hidratado

En todo momento tu cuerpo necesita hidratación, incluso cuando no estás entrenando. Pero si estás practicando deporte, es esencial, evita la fatiga y los calambres. Todos sabemos que nuestro cuerpo es en su mayor parte agua, así que no dejes que pierda esa hidratación. No dudes en tomarte un respiro y beber agua, puede ayudarte a seguir con fuerza.

Calienta antes y estira después

Importantísimo para que no nos pasen factura el cansancio o las agujetas. Prepara tu cuerpo para el entrenamiento, primero, siempre cardio, para que nuestros músculos y articulaciones sepan que después vamos a trabajar duro. Esto te facilitará el siguiente entrenamiento y un buen estiramiento eliminará las agujetas, que son las culpables de que no tengas ganas de volver a entrenar.

Recupera entre series

Descansa entre serie y serie. recupera tus músculos y continúa trabajando. Pero, ojo! no nos referimos a que descanses 5 minutos entre series, corres el riesgo de que el trabajo no sirva de nada! un minuto es suficiente para recuperarte, no pierdas la concentración ni la motivación!

Respira…

Insistimos siempre en esto, respirar bien es la base de un buen entrenamiento, alimenta tus músculos, mantiene el ritmo y la concentración. Saber como respirar en cada ejercicio es fundamental para trabajar de manera adecuada.

Sabemos que no es fácil mantener la misma intensidad durante un tiempo prolongado, necesitamos motivación, voluntad, perseverancia y, a veces, orgullo. Si entrenas con intensidad debes ajustar tu alimentación al trabajo que vas a realizar.

Oblígate si es necesario, recuerda que cuando termines y salgas de la ducha después de un entrenamiento, te sentirás infinitamente mejor que si te hubieras quedado en casa.

La motivación es lo que peor lleva la inmensa mayoría de quienes quieren empezar a cuidarse. Claro que se está mucho mejor en casa, sin levantarse de la silla… así que para mover esos lindos culitos… ahí van unos tips…

  • Después de hacer ejercicio vas a sentirte estupendamente y a segregar endorfinas por un tubo.
  • Siente orgullo porque has empezado a cuidarte, aprovecha y sigue trabajando.
  • Vas a quemar muchas calorías, así que muévete mucho y quemarás mucha grasa!
  • Infórmate. Implícate en el mundo del deporte.
  • Se feliz cuando hagas deporte. Sobre todo, se feliz con todo lo que hagas.
  • Visualiza como serás cuando consigas tu objetivo. Más delgado, más sano, más resistente…
  • Te mereces un capricho. Tu disciplina y tu esfuerzo merecen una recompensa.
  • Utiliza el deporte para descargar estrés. Aprovecha para usarlo como vía de escape.

Utiliza esto en tu beneficio y empieza a cuidarte, no importa lo que tardes en llegar a tu objetivo, lo que importa es que lo intentes y seas constante.

Lo demás viene solo.

Sabemos muy bien que beneficios nos trae hacer deporte. Mejora nuestro organismo y su sistema inmunitario, mejora nuestra salud cardiovascular y nos pone en forma, es decir, mejoramos interna y externamente.

Pero quizá, el efecto mas llamativo, es el que produce en nuestro estado de animo.
Cuando empezamos a hacer ejercicio segregamos endorfinas, las famosas “hormonas de la felicidad” y cuando el cuerpo segrega este tipo de hormonas, sentimos placer, felicidad, euforia… hay estudios que indican que individuos que realizan deporte de forma continua experimentan un alivio del dolor significativo, como puede ser en las mujeres el caso del dolor menstrual.
El deporte nos mejora físicamente, así que tiene un efecto directo en nuestra autoestima. Nos descarga del estrés diario reduciendo nuestra ansiedad.
Para nosotros debe ser una actividad positiva ya que cuando nuestro cuerpo genere todas esas endorfinas, el cerebro enviara al cuerpo la información positiva, estimulándolo para que repitamos la actividad y conseguir sentirse bien de nuevo. Es por esto que muchas personas se “enganchan” ya que lo que nos provoca es bienestar.
Es lógico que el cardio sea el que genere mayor cantidad de hormonas de la felicidad. Cycling, Aerobic, Zumba…

Aunque el deporte también es una actividad recomendable para algunas enfermedades y cuando nos recuperamos de muchas otras.

Un estudio revela que las personas que realizan una mayor actividad física tienen un mayor grado de atención y un mejor funcionamiento entre cerebro y corazón.
Ayuda a memorizar mejor y también previene la demencia. Puede reducir la intensidad del dolor en las migrañas…

Por no mencionar que la actividad física está recomendada para rehabilitación en muchas operaciones, en casos de depresión o incluso tras sufrir un ictus…