Es muy normal que cuando uno entrena y llega la hora de hacer la compra, todo loq ue ponemos en la cinta de la caja es sano, verde, saludable… supervitaminado y mineralizado… Todo con tal de regalarle al organismo un chute extra de vitaminas y minerales de los cuales pensamos sacar el mayor partido.

Hasta aquí todo es perfecto, si no pasáramos por alto el hecho de que la forma en que los cocinamos influye en los nutrientes que tan exquisitos vegetales van a aportarnos. Es algo que tenemos que aprender. Cocinarlos de manera correcta hará que nos aporten todo lo que necesitamos.

Al vapor.

No hay nada más sano! hervir los alimentos hace que las vitaminas y los minerales pasen al agua de cocción, en cambio, cocinar al vapor minimiza esta pérdida ya que no existe contacto entre el agua y el alimento. No se aporta grasa a la preparación, ya que para el vapor solo se necesita agua, siempre será más saludable añadir después algo de aceite de oliva crudo para el aliño. Mantiene el sabor de los alimentos y conserva su textura natural. Ahorra tiempo y energía, ya que al cocinar en varios niveles, puedes cocinar varios alimentos a la vez.

Escaldado.

Algunas verduras, como las de hoja, resultan más sabrosas y vistosas si se escaldan. El escaldado es un tipo de cocción que consiste en sumergir el alimento en agua caliente durante unos minutos y pasarlas a un recipiente con agua fría y hielo para que se enfríen rápidamente. También se usa para aportar atractivo a los platos, es increíble como potencia el verde de las hojas esta técnica de cocción. Es recomendable también para congelar verdura, si las escaldas antes de congelar, la pérdida de nutrientes será menor.

Truco para no perder nutrientes! Remojar las legumbres antes de cocerlas y lavar las verduras enteras, no cortadas. La fruta, mejor con piel y las hojas más verdes, las de fuera que todos tiramos, son las más nutritivas.

Con esto no queremos decir que todas las verduras que comáis deban ser al vapor o escaladas, sino que pretendemos aportaros otros modos de cocción para que vuestro menú sea variado y esté lleno de sabor y nutrientes.

Hace unas semanas os hablábamos de los Mason Jars… pero si no sabéis como llenarlos de todo tipo de cosas ricas, es como si no os lo hubiéramos contado.

Así que para los que no saben que llevar para comer a media mañana en el trabajo o para los que se tienen que quedar a comer y no quieren pasarse, tenemos recetas, fáciles sobre todo, que os van a gustar:

1. Fruta, yogurt y granola. si vas con prisa, esto va a encantarte. Aparte que te darás un capricho sin pecar a media mañana o a media tarde en el trabajo. Es muy sencilla: pon un poco de yogurt, granola al gusto y fresas, plátano o la frura que te apetezca! Ve intercalando hasta llenar el Mason Jar.

2. Pasta. Cocemos la pasta, a ser posible ecológica, añade hierbas aromáticas  y combina con aceitunas negras, maíz, zanahoria rallada, tomate a daditos, queso de cabra a dados… todo lo que se te ocurra.

3. Ensalada. Corta la lechuga con tus manos y, nuevamente en capas, coloca algunas hojas en el frasco, tomate cherry, germen de trigo, calabaza en dados, brócoli, vinagre balsámico y nueces. También puedes acompañar tu ensalada con crutones, pero llévalos en una bolsa aparte para evitar que se hagan aguados con el vinagre.

Es una realidad. Por nuestro trabajo pasamos muchas horas pegados a la silla. Y no tanto por trabajo, sino porque la vida de todos, en general, se ha vuelto sedentaria. Pero, hay que poner remedio!

Si eres de los que pasan la mayor parte del tiempo sentado… muévete! Muévete! Muévete! Ni que decir tiene que cuánto más lo hagas, mejor te sentirás: física y mentalmente.

Asistir a clases dirigidas es una de las mejores opciones, sobre todo las que trabajan cardio, porque activarán tu circulación. Asistir a Zumba, Latinos o Body Jump no sólo te ayudará a compensar las horas que pasas sentado, sino que te ayudará a eliminar el estrés de todo el día mientras te diviertes. Una clase muy recomendable es el Cycling, que ayuda a fortalecer nuestro tren inferior.
Pero podemos trabajar sin darnos cuenta durante el día con pequeños pero grandes gestos que nos mantendrán sanos y activos.
Olvida el ascensor! Las escaleras están para usarlas y son tus mejores aliadas. Si tienes que limpiar la casa, hazlo con energy-a! Si tienes que ir al súper, tienes una reunión, vas al trabajo o a cualquier otro sitio… en vez de usar el coche, ve andando o en bici. Es mucho más sano e infinitamente más respetuoso con el medio ambiente.

Cuando estés en el trabajo recuerda ponerte en pie cinco minutos cada hora aproximadamente. Si no puedes dejar de trabajar, como nos pasa a muchos, aprovecha una llamada para atenderla de pie, o pasear por la oficina. Ve al baño y da un rodeo o aprovecha para charlar con un compañero.

Y sobre todo, sonreid, que anima mucho y también quema calorías!

La motivación es lo que peor lleva la inmensa mayoría de quienes quieren empezar a cuidarse. Claro que se está mucho mejor en casa, sin levantarse de la silla… así que para mover esos lindos culitos… ahí van unos tips…

  • Después de hacer ejercicio vas a sentirte estupendamente y a segregar endorfinas por un tubo.
  • Siente orgullo porque has empezado a cuidarte, aprovecha y sigue trabajando.
  • Vas a quemar muchas calorías, así que muévete mucho y quemarás mucha grasa!
  • Infórmate. Implícate en el mundo del deporte.
  • Se feliz cuando hagas deporte. Sobre todo, se feliz con todo lo que hagas.
  • Visualiza como serás cuando consigas tu objetivo. Más delgado, más sano, más resistente…
  • Te mereces un capricho. Tu disciplina y tu esfuerzo merecen una recompensa.
  • Utiliza el deporte para descargar estrés. Aprovecha para usarlo como vía de escape.

Utiliza esto en tu beneficio y empieza a cuidarte, no importa lo que tardes en llegar a tu objetivo, lo que importa es que lo intentes y seas constante.

Lo demás viene solo.

En la dieta de un deportista, las proteínas son las auténticas protagonistas. Las proteínas serán las encargadas de conseguir el desarrollo que los tejidos y fibras musculares así como de su recuperación tras tu entrenamiento en Energy Gym.

La duda siempre es la misma: nunca sabemos cual es el mejor momento para consumirlas.

Por norma general, las proteínas siempre se han consumido después del entrenamiento, debido a que es el momento en que el organismo necesita un aporte extra para recuperarse de la actividad que acaba de realizar. Es cierto que cuando consumimos estas proteínas, que se encuentran concentradas, el organismo las asimila muy rápido. Es por esto que lo mejor es consumirlas en batido o en cualquier otro formato que nos las aporte inmediatamente, ya que consumirlas mediante alimentos, por mucho que sean ricos en proteínas, no nos las aportarán rápidamente, por lo que no nos servirán de nada. La mejor opción es que nuestra dieta diaria sea rica en proteínas y que, tras entrenar, le aportemos a nuestro organismo una cantidad extra. Esto nos ayudará a desarrollar los músculos, a mejorar nuestra piel, pelo y uñas, a tener más energía y a mejorar nuestra resistencia en el entrenamiento.

Pero si las consumimos antes del entrenamiento, los músculos estarán preparados de forma diferente. Tener nuestro aporte proteico antes, hará que la síntesis de proteínas se realice durante el entrenamiento, logrando así un mayor rendimiento porque reduciremos la fatiga y el riesgo de lesiones será mucho menor.

No quiere decir que tras el entrenamiento no necesitemos aportar proteínas, pero si lo hacemos de forma previa, los resultados serán mucho mejores.

Según las sesiones de trabajo que realicemos y el aporte proteico será nuestro desarrollo muscular. Siempre es necesario el apoyo de un profesional que nos marque el tipo de entrenamiento que necesitamos para conseguir nuestro objetivo y el que nos guiará sobre la alimentación que se adapte a nuestra actividad.

Vivimos sobrecargados, la prisa, el estrés nos hacen sentir que nunca llegará la noche para llegar a casa. Entonces, cuando llegamos al fin, lo último que nos apetece es cocinar, y cocinar sano mucho menos. Pero tenemos la solución para cenar rico y saludable. tus cenas serán la recompensa del día y no una feria de hidratos y grasa que lo único que hará por tí será no dejarte descansar correctamente. ¿Quien se anima con la primera?

 

BROCHETA DE LANGOSTINO Y RAPE.

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6-8 langostinos pelados sin cocer
6-8 dados de rape
Aceite de Oliva Virgen Extra
El zumo de 1 limón
Unas ramitas de perejil fresco
Dos dientes de ajo, sal, pimienta

 

Majamos en un mortero los dientes de ajo, el perejil y una pizca de sal hasta formar una pasta. Añadimos el aceite de oliva y el zumo del limón. Salpimentamos los langostinos y el rape. Montamos las brochetas intercalando al gusto. Cuando tengamos las brochetas listas, las untamos con la pasta que hemos majado en el mortero y las pasamos por la plancha a fuego fuerte hasta que estén doraditas!

Probad la receta y nos daréis la razón, buenísimas y jugosas!

 

Si fuéramos conscientes de lo importante que es masticar despacio y de forma correcta, no se nos ocurriría tener prisa sentados a la mesa nunca más.
Masticar correctamente, es decir, triturando la comida todo lo que podamos, ayuda a la digestión, de forma que el organismo asimila y procesa de una manera correcta lo que estamos comiendo. Tanto el estómago como el intestino trabarán mucho más aliviados si les facilitamos el proceso.

Desde que empezamos a comer, el cerebro tarda entre 15 y 20 minutos en darse cuenta de que el estómago está saciado. Así que cuánto más rápido comemos, mayor es la cantidad de alimento que ingerimos hasta que nos sentimos llenos.

Pero el ambiente es también importante.
Cuando nos sentamos a comer, tenemos que ser conscientes de que vamos a tomarnos el tiempo necesario en hacerlo. En un entorno tranquilo, disfrutando de la conversación y de la compañía.
Concentrados en lo que comemos, cómo lo masticamos y en el sabor que tiene.
Con la TV apagada, importante. Está demostrado que si el cerebro está entretenido viendo la televisión y procesando lo que ve, tardará más en emitir esa sensación de saciedad, por lo que también comeremos mucho más.

Si comemos más de la cuenta vendrá la sensación de pesadez, el complejo de culpa y nos hará sentir mal. Por esto, masticar bien, hará que nos sintamos mejor físicamente y mucho más felices.

Tomaos 20 ó 25 minutos en comer, porque al final, merecerá la pena!

Para los que no hayan escuchado este término, que deben ser pocos a estas alturas, os contamos que los Mason Jars son unos recipientes de vidrio, ecológicos, que preservan los alimentos, no guardan olores y no contaminan. Los míticos tarros Mason Jars se convierten en imprescindibles para disfrutar de zumos, batidos, tés, cupcakes, mermeladas, salsas… y platos! Recetas expresamente pensadas para usar este tipo de recipiente que no solo son saludables sino que son originales y que pueden sacarte de la rutina si tienes que comer fuera de casa.

Hay que ir despidiéndose de esos horribles recipientes de plástico que calentamos, congelamos y recalentamos en el microondas… es el tiempo de la alimentación sana, en todos los sentidos.

Algo con lo que no contaron sus creadores, es la cantidad de usos que se le iban a dar tantos años después de su creación. Ya que no solo se utiliza para alimentos, sino que gracias al universo DIY y a la tendencia Vintage en decoración, son muy utilizados y demandados.Y es que se pueden hacer desde floreros, lámparas o maceteros pasando por utilizarlos como recipientes para todo tipo de utensilios (que quepan, por supuesto).

La tendencia es utilizarlos para mejorar nuestra alimentación, así que en esto se unen la moda y la vida sana, cosa que en Energy Gym nos encanta…

Las recetas para este tipo de recipientes son muy variadas, y pasan desde la ensalada hasta el arroz con carne y verdura o los noodles tipo wok. Por no hablar de lo bonitos que quedan los postres en estos fantásticos tarros.

Sano, ecológico y bonito. Es que no se le puede pedir nada más!

Sabemos muy bien que beneficios nos trae hacer deporte. Mejora nuestro organismo y su sistema inmunitario, mejora nuestra salud cardiovascular y nos pone en forma, es decir, mejoramos interna y externamente.

Pero quizá, el efecto mas llamativo, es el que produce en nuestro estado de animo.
Cuando empezamos a hacer ejercicio segregamos endorfinas, las famosas “hormonas de la felicidad” y cuando el cuerpo segrega este tipo de hormonas, sentimos placer, felicidad, euforia… hay estudios que indican que individuos que realizan deporte de forma continua experimentan un alivio del dolor significativo, como puede ser en las mujeres el caso del dolor menstrual.
El deporte nos mejora físicamente, así que tiene un efecto directo en nuestra autoestima. Nos descarga del estrés diario reduciendo nuestra ansiedad.
Para nosotros debe ser una actividad positiva ya que cuando nuestro cuerpo genere todas esas endorfinas, el cerebro enviara al cuerpo la información positiva, estimulándolo para que repitamos la actividad y conseguir sentirse bien de nuevo. Es por esto que muchas personas se “enganchan” ya que lo que nos provoca es bienestar.
Es lógico que el cardio sea el que genere mayor cantidad de hormonas de la felicidad. Cycling, Aerobic, Zumba…

Aunque el deporte también es una actividad recomendable para algunas enfermedades y cuando nos recuperamos de muchas otras.

Un estudio revela que las personas que realizan una mayor actividad física tienen un mayor grado de atención y un mejor funcionamiento entre cerebro y corazón.
Ayuda a memorizar mejor y también previene la demencia. Puede reducir la intensidad del dolor en las migrañas…

Por no mencionar que la actividad física está recomendada para rehabilitación en muchas operaciones, en casos de depresión o incluso tras sufrir un ictus…

Es curioso lo poco que sabemos de las proteínas y de como pueden afectar o ayudar a nuestro metabolismo dependiendo del momento de nuestra vida y de la actividad que estemos realizando. Hay muchos alimentos ricos en proteínas, que es bueno ingerirlos cuando estamos entrenando, en dietas de adelgazamiento o cuando estamos creciendo.

Las proteínas no son ni más ni menos que moléculas compuestas de aminoácidos. Muchos de los aminoácidos los fabrica nuestro propio organismo. Pero hay otros muchos que sólo podemos obtener de alimentos proteicos, de origen vegetal o animal. Estos son los aminoácidos esenciales.

Son fundamentales para el crecimiento y tan importantes que alimentan los músculos, las uñas y el pelo, la piel… Pero no sólo trabajan a este nivel: son agentes activos en la formación hormonal, intervienen en todo el proceso de desarrollo del cuerpo, en los órganos, la sangre, en la creación de anticuerpos.

Del mismo modo, su carencia nos debilita, en defensas y energía. El pelo, la piel y las uñas se resienten. Y los músculos. La masa muscular es quizá, la más perjudicada.

Es muy importante consumir una cantidad de proteínas adecuada a nuestra edad y a nuestra actividad diaria. Para la mayoría, una dieta adecuada es suficiente para aportar esta cantidad, pero si nuestra actividad aumenta, es posible que necesitemos un aporte extra de proteínas, que podremos conseguir a partir de suplementos proteicos. Sobre todo si la actividad está orientada a aumentar la masa muscular.

Muchos alimentos son ricos en proteínas. Entre las de origen animal destacan los huevos, las aves, los pescados, carnes y productos lácteos. Si recurrimos a las proteínas de origen vegetal, la soja, los frutos secos, legumbres y cereales.

La soja es una de las legumbres con más contenido proteico ya que contiene la mayoría de aminoácidos esenciales. El queso manchego, que cuánto más curado más proteínas (y más grasa) o el lomo embuchado, con muy poco contenido en grasa. El bacalao, alto en proteínas y bajo en grasas.

Caracoles, lentejas, atún, pechuga de pollo, ternera, guisantes, sardinas, almendras, salmón, garbanzos, hígado, cordero, rape, leche desnatada, pistachos, clara de huevo, lenguado…

Muchas posibilidades para combinar en una dieta diaria si queremos enfocarla a un alto contenido proteico.